La película sigue a Kevin Pelin (Keanu Reeves), un joven abogado que se une a una prestigiosa firma de abogados en Nueva York. A medida que avanza en su carrera, Pelin se da cuenta de que su trabajo está relacionado con casos extraños y sobrenaturales. Pronto descubre que el verdadero jefe de la firma es en realidad Satán (Al Pacino), quien se disfraza de abogado para influir en la humanidad.