Era un día soleado de sábado cuando Juan, un apasionado del cine, se sentó frente a su computadora para buscar una película que había estado ansiando ver durante mucho tiempo. Su amigo, Carlos, le había hablado maravillas de "El Padrino", una película dirigida por Francis Ford Coppola y estrenada en 1972. La película había recibido críticas muy positivas y había ganado varios premios, incluyendo tres Óscar.