Si buscas una historia que te consuma por capítulos, Aida ofrece finales que reescriben lo que creías saber. Prepárate para obsesionarte, para discutir teorías y para no perdonar a los personajes por sus secretos. Cuando termine, te quedarás con la sensación de haber sido testigo de algo más que una película: de un acto de revelación.